La importancia de la imaginación

La importancia de estimular la imaginación de tu hijo
Los primeros tres años de vida del niño son la base  para muchas de sus fortalezas, habilidades, etc. Todo lo que hagas con tu bebé: leer, cantar, jugar, comer o caminar, le ayuda a desarrollar su cerebro. A medida que lo expones a nuevas vistas, sonidos y sensaciones, abres su mente a un mundo más grande y emocionante.

Cómo trabaja la imaginación de un niño pequeño. Como tu hijo está aprendiendo a hablar, puede ser difícil saber lo que está pensando, pero puedes ver cómo trabaja su imaginación cuando imita las cosas a su alrededor, un comportamiento que inicia entre los 18 y 20 meses aproximadamente.

De esa forma empezará a imitar lo que haces, y querrá alimentar a su muñeco de peluche, o ponerlo a hacer la siesta, por ejemplo.

Cómo la imaginación de tu hijo ayuda a fortalecer sus habilidades.

Una imaginación activa ayuda a tu hijo mucho más de lo que podrías imaginar.

Comunicación: Los niños que juegan con la imaginación o escuchan muchos cuentos de hadas o historias tienen a tener mejores habilidades de comunicación. Puede que no veas los frutos de esas actividades hasta que el vocabulario de tu hijo empiece a manifestarse, pero estás sentando las bases.

Autocontrol: Al pretender que es otra persona, tu hijo puede ser quien quiera, explorar emociones negativas, practicar cosas que ha aprendido, y hacer que las situaciones se desarrollen como él quiere. Jugar a historias le da a tu hijo el sentido de que tiene poder y control, incluso en situaciones que podrían dar miedo como el cuento de los tres cerditos y el lobo.

Resolver problemas: Soñar con situaciones imaginarias enseña a tu hijo a pensar creativamente lo que es una base para solucionar problemas. Un estudio en la Universidad de Case Western Reserve encontró que los niños que jugaban mucho con la imaginación tenían mejor respuesta de mayores a problemas.


Cómo fomentar la imaginación de tu hijo

Leer historias juntos acerca de tierras y gente desconocidas es una buena forma de animar su fantasía. Mirar libros que aumentan su vocabulario de palabras o imágenes también puede ayudar. (¿Cómo puede imaginarse que es una tortuga si nunca ha visto una?).

Escoge libros con muchos dibujos grandes y de colores y disfruta del hecho de que ahora mismo, antes de que tu hijo aprenda a leer y exija que sigas el texto estrictamente, puedes leerlos como quieras y hasta cambiar partes de la historia.
Lo que su cerebro quiere ahora es entrada de información.  


Si bien usar a la televisión como niñera es una idea tentadora, es importante que vean los programas juntos para que sepas cómo reacciona.

Escucharte contar tus propias historias es tan bueno para él como la lectura, o incluso mejor. No sólo tus historias le proporcionan un gran margen para su imaginación, sino que le demuestran los puntos básicos de crear personajes y argumentos. Y usar a tu hijo como el personaje principal en las historias es una gran forma de expandir su sentido de sí mismo.

Muy pronto, tu hijo comenzará a imaginar sus propias historias y aventuras. No te preocupes si al principio te copia; así es cómo los niños aprenden. A medida que su imaginación se expande, te asombrarán todos los escenarios que puede inventar.

La mejor forma de ayudar a tu hijo a dar el gran paso siguiente es saber escuchar. Las habilidades verbales de los niños no son tan grandes, por supuesto, pero mejoran con la práctica. Intercambia el desarrollo de una historia; por ejemplo, mientras estés manejando puedes decirle, "Había una vez un perro. Vivía con una pequeña niña llamada Juana y les gustaba ir al parque. Un día...". Luego le toca a tu hijo. Si no tiene ganas de inventar mucho más, puede participar de todas formas: invítale a que ponga el nombre a la niñita y al perro.

Imaginar le permite a tu hijo ser cualquier persona que quiera, para practicar lo que
que ha aprendido y para hacer que las cosas acaben como él quiere que acaben.
¿Por qué no darle el beneficio de la duda y asumir que es un genio artístico o literario por descubrir? Escucharlo te ayudará a ti a seguir lo que está pensando y hasta quizás a revitalizar tu propia imaginación en el proceso.

Los psicólogos están de acuerdo en que aunque los amigos imaginario
s están bien, si tu hijo comienza a culpar al amigo por algo que él ha hecho, es hora de que vuelva a la realidad. 


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